viernes, 28 de marzo de 2014

Trampas del lenguaje

Es curioso como el lenguaje, siendo la herramienta universal para la comunicación entre los humanos, tanto en forma verbal o escrita, necesita imperiosamente de un contexto y sufre tantos condicionamientos regionales.
Es el caso de esta palabras que hoy les acerco, pero extraídas del nuevo diccionario gauchesco que sufren de tal condición:

Arremangarse: pedirse prestado algo desde el caballo en movimiento.

Cantata: perro del abuelo.

Terciopelo: cada uno de los mechones de pelo de una trenza.

Respingada: cruza del vacuno y el equino.

Zafarrancho: casa precaria pero habitable.

Ayuntamiento: engaño deliberadamente a los bueyes del arado.

Hay algunos vocablos que denotan en su semiótica la raíz de otra lengua, fruto de la inmigración, y luego evidencian cierta deformación para amoldarse al uso local, como el caso de estas palabras "anglocamperas":

Escorpión: acompañante ocasional del empleado rural.

Mozambique: mujer en bicicleta.

Canalón: perro solitario.

Espero seguir encontrando estos casos en bibliografías especializadas y poder así compartirlas con todos vosotros.
Hasta pronto.

2 comentarios:

  1. Me encantó! y la verdad que desconocía estas versiones gauchescas...tenemos un vocabulario taaaaaaaaaaan extenso que si encima le agregamos las variantes segun contexto, usos y costumbres, mamma mia! siga con la investigacion que me encantó!

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  2. Ansina é misia Vicky, el vocabulario es extenso como la llanura pampeana and beyond. Besos

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No lustre ni embarre, sea realista