miércoles, 25 de mayo de 2016

Toma 1 aaaaaaacción!

¿Hacia donde vamos como humanidad?
Reacción inmediata, imágen, película de un director caro de Hollywood versionando un libro de Stephen King, no menos de 3 horas de duración para clavarle pausa en el medio y, si no nos dá para comprar el merchandising de la "peli" por precio o porque nos sentiríamos unos boludos luciendo un gorrito con un hongo nuclear en la frente, al menos que deje el importe de una palangana de pochoclos y grandes cantidades de gas carbónico para que hinche. Y así le damos de comer a varias industrias y a su vez a la industria encubierta que es la puta madre de todas las empresas que se hayan creado en la historia de la humanidad: la industria del miedo....BUUUUUUUU.
Trato de imaginar al tataratata que todos compartimos, porque entrás a bajar por las ramas del árbol genealógico y se te va el apellido a la mierda, ya de movida perdés unas plumas entre las ramas. Seguís bajando y entrás a hacer carne común con ñatos que si te los cruzás por la calle hoy ni los saludas. Seguís y te desayunas que no sólo estás viajando hacia lugares que no tienen relación con tu persona sino que además estás viajando en el tiempo. Y las ramas cada vez más gruesas y la gente más rara y los paisajes desconocidos y remotos y te preguntás: ¿qué carajo hago acá?, ¿vuelvo?. Y, volvés a lo conocido, ya sabés lo que recorriste. Y volvés al punto de partida a cumplir con la inevitable misión de ser un pedacito de ese árbol que crece no se sabe hacia donde, dándole una forma caprichosa con los brotes que hayamos criado y tratando de crecer ergidos según la Internacional Nature Mother con casa matriz en Massachuset. ¡ Y no es crítica,eh !, es lo que hay. Mirar al futuro es la tendencia que nos tomamos en mamadera desde la más tierna infancia, cuando aún nos importaba tres carajos la supervivencia y el hecho de forjar esa vida que se nos entregó, producto de un intercambio celular que puede ser a su vez producto de infinidad de variables tanto de células madres en sí, como del entorno sociocultural y de situación en el que el mismo intercambio se llevó a cabo ( o "acabo" para este caso).
Volviendo un poco al árbol, para no irnos por las ramas, y a la pregunta inicial, y con esta sensación de que el libreto original marca claramente meterle pa' delante, veo plantaciones de girasoles. Moviéndose al ritmo de lo que nos mantiene vivos, actuando inconsientemente como plantación y preocupados por tener una gran cabeza que por las noches sueña con otros mundos mirando hacia la tierra que le dió la vida.
No sé si es más apocalíptica la película o el sembradío de girasoles, mi idea no es señalar con el dedito desde afuera porque estoy adentro. Y desde adentro ser el típico pelotudo que critíca y no se hace cargo de ser parte o no te tira lo que para el señor pueda ser un "tip" para vivir la vida loca, no pretendo ser ése.
Para estos "grandes"  interrogantes que pueden llegar a costar vidas enteras de quienes se propongan una respuesta lógica y veraz, creo que hay que saber situarse en el escenario, y primero cuestionarse que tipo de papel nos gustaría actuar en esa pieza. Porque creo que es una película o pieza de teatro o documental o propaganda o noticiero o miniserie, o......según interpretación del actor. Los fondos con los que esta producción se realiza son en definitiva financiados gracias al aporte individual a una especie de Asociasión Mundial de Actores (no estoy seguro si casa central está en Washington, Beijin o Moscúl), siendo la mayor parte del presupuesto utilizada en el decorado y el catering, que dicho sea de paso, corre por cuenta del actor.  Se puede pretender un protagónico: hay que superar a la crítica que es despiadada y gozar de popularidad, y mientras se lucha por lograr el papel la vida continúa , no es fácil. Un actor de reparto: tendrás menos letra (para actuar y de tamaño en el cartel) pero vas a estar en boca de mucha gente por un tiempo y seguro ganás minita. Actor secundario onda :"como el zapatero"... ojo que parece fácil pero no es joda, ¡somos millones tras ese papel!. Y uno de los nombres que pasan como un bólido por la pantalla o que parecen una linea borrosa impresa en un papel no es premio para nadie, o al menos no va a llevar a generar un sólo "twit" en nuestra prometedora  y ascendente carrera como actores de la vida. Y me gusta el hecho de pensar en la existencia del hombre como una obra de millones de tipos puesta en escena en vivo, pero esto no me cierra. Y no cierra por algo relacionado a las artes visuales y que también forma parte de los vehiculos terrestres: la óptica amigas.
Cuando tu madre preparaba esa mamadera con tanto amor, dejando caer unas gotitas sobre su propia piel para ver si la temperatura era agradable, y no digo sobre la curtida palma de la mano sino en el desamparado y sensible valle de las venas que nutrían a esa mano con la misma sangre que pasó a correr por tu cuerpecito, ya operaba el agente encubierto del miedo, heredado pobre vieja, pero así opera esta industria, adoptando inteligentemente la forma óptima de llegar al recién llegado (y hasta parece un buen slogan). Y en este afán de volver sobre cosas dichas, el tataratata habrá usado la "juerza" bruta, el garrote, el poder del fuego, y cuando al primer soñador se le ocurrió hacerse preguntas existenciales, al primer amante del poder se le ocurrió inventar dioses y demonios, y siempre ha nacido y nacerá un soñador que genere en la industria del miedo una necesidad de cambio en las artes del dominio y sometimiento. Pero lo cierto es que lo primero que uno aprende y recuerda es lo que NO se puede, lo PELIGROSO, la sensación de que uno es insignificante y minúsculo en un inalcanzable mundo lleno de peligros y éxitos ejemplares a los que debemos empeñarnos en llegar a imitar. ¡Y ahí está la película y ahí el actor!, y el decorado y todo lo demás, incluyendo el catering que, sólo por ahora, lo pagan los viejos.
Para no perder el hilo, tratando de no ser el pelotudo pasivo, y sin salir de la percepción de la película o manifestación teatral mundial con el planeta entero como escenario y la economía mundial volcada de lleno a financiar el arte (jajajajajajaja y bueno, así sería), que pasa si cada uno es director, actor principal, camarógrafo, guionista, productor ejecutivo y utilero de su película, o documental o el modo de expresión que le quede más natural para expresarse, los "grandes actores internacionales" serían extras en "nuestra" película, que se iría entrelazando con "otras" películas en sus tramas y compartiendo actores principales de la talla de : "en el papel de la mujer amada: la mujer amada", y todos los actores principales laburando por  AMOR al arte. Y darse un espacio del día para repasar el guión y que cada toma salga de puta madre, y si no nos gustó como la actuamos, volver a hacerla. Tener conciencia de que la actuación nuestra en la película de otro tiene brillo, así seamos extras.
Así que amigo, ¡sea el Brad Pitt del barrio!, ¡vos nena, podés ser la Angelina Jollie de la cuadra!, ¡no me vas a decir que Tarantino tiene pinta de ganador!. Para representar tu papel en el mundo no existe nadie mejor, esa debe ser la realidad.
Me reconforta pensar en el Universo como si fuera un cine.
En definitiva somos para el otro lo que la luz deja ver de nosotros.
 Y sólo aquel que obtiene un papel importante por amor, comparte la película.



O porque te pensás que todos los actores terminan emparentados.... ss

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